viernes, 27 de mayo de 2011

El tiempo muerto

Por: Héctor Abad Faciolince

TENEMOS TANTAS COSAS PARA MATAR EL TIEMPO QUE YA NUNCA TENEMOS TIEMPOS MUERTOS. YO, COMO TODOS, ME ESTOY ENLOQUECIENDO.


Yo no soy yo, como usted ya no es usted, o no es usted solamente. Somos nosotros, más las prótesis a las que vivimos conectados: aparaticos de bolsillo, objetos inalámbricos, pantallas titilantes, jueguitos, una lista infinita de personas on-line, como felinos al acecho, que interrumpen para lo más anodino, lo más importante o lo más fútil.

No hay comentarios:

Publicar un comentario